LA CONSTRUCCION DE LA CIUDAD
La Plata contada
historia y arquitectura

Silvia Portíansky - Arquitecta

PRIMERA PARTE

¿Qué quiere un habitante mostrar de su ciudad? Aquello que resulta significativo; aquello con lo cual se ldentifica; aquello que da sentido a un lugar. A veces también aquello que lleva a la reflexión. El modo habitual de contar una ciudad es a través de su arquitectura, su forma, porque ésta resume su carácter total. Es desde el origen depositaria de su memoria.

Una ciudad es un hecho colectivo, es producto de la sociedad que la habita y vuelve a ella, ofreciéndose como resultado provisorio para interminables cambios. Tiene una forma de origen (puede ser a partir de un núcleo generador, a partir de un plano total), pero no una forma final si está viva.
El clima creado, el paisaje urbano original, las sensaciones que producen las percepciones de sus diferentes lugares van siendo modificadas con el paso del tiempo, de generaciones, de obras. Es deseable que esto suceda y que la calidad del ambiente acompañe esos cambios de percepción produciendo el regocijo de redescubrir, recrear viejas imágenes.

Cuando hablamos de la ciudad de La Plata en particular, creada como paradigma, difícilmente imaginamos la posibilidad de absorber modificaciones con naturalidad. ¿Cómo contraponerlas a la rigidez de la matriz original, a la limitación en altura, al clasicismo del lenguaje en la obra pública?
Sin embargo la ciudad pudo crecer, muchas veces creativamente, pero en los últimos años, su crecimiento excedió los límites de lo pensable y deseable en volumen, densidad, altura, (si nos ajustamos a aquello que heredamos), adoptando teorías importadas que aportaron en muchos casos imágenes ya trasnochadas en sus lugares de origen que poco tienen que ver con nuestra realidad y escriben la autobiografía de otros.
Esto no significa que nuestra ciudad no tenga retorno, es más, conviven en ella ejemplos de nuevas arquitecturas ligadas acertadamente a su contexto y aún conserva estupendos fragmentos de origen, pero no podemos pasar por alto que se hace necesario un momento de discusión acerca de los límites que debemos imponernos para recuperarla.


Paisaje urbano fundacional
calle 16 entre 51 y 53

El siguiente texto intenta aproximar al conocimiento del paisaje urbano de la ciudad de La Plata, a través de algunos datos históricos, de algunos de sus edificios característicos que jalonan su historia de más de cien años y que han marcado tendencias o han sido expresión nata de su tiempo. Probablemente no sea suficiente.

HISTORIA:
Tanto por la decisión política cuanto por la complejidad y magnitud del proyecto, la idea y puesta en marcha de la fundación de La Plata significó un gran esfuerzo para la Provincia de Buenos Aires.
Como producto físico, su traza urbana y su arquitectura reflejan el proceso más ambicioso del país. La expectativa de lograr una ciudad modelo implicó aspirar a una fuerte dosis de utopía, en el sentido de lugar que no existe, más la decisión y el pragmatismo del positivismo vigente en los '80, posibilitados ambos (utopía y realidad) por la situación de unificación territorial del país tras la conclusión en manos de Julio A. Roca de la Campaña del Desierto.
Producida en 1880 la federalización de Buenos Aires, se resolvió un pleito histórico entre porteños y provincianos. El 26 de Noviembre la Provincia de Buenos Aires aprobó la entrega de su capital a la Nación que se convertía así en sede de las autoridades nacionales pasando a ser patrimonio del país en su totalidad y no tan sólo de la Provincia de Buenos Aires, única beneficiaria hasta entonces de las riquezas de su Aduana.
El Dr. Dardo Rocha asumió la gobernación de la provincia en Mayo de 1881, llegando al poder apoyado por el General Roca, Presidente de la Nación, tras un doble acuerdo político. A partir de ese momento se debatieron las alternativas para la elección de la nueva capital de la Provincia de Buenos Aires.
A las opiniones del legislador Juan Manuel Ortiz de Rozas, respecto a la no necesidad de una gran ciudad para gobernar la provincia, se oponían las del senador José Hernández haciéndose eco de la voluntad del Poder Ejecutivo encabezado por el Dr. Dardo Rocha. Este sector planteaba la fundación de una capital que respondiera a las necesidades del comercio y del progreso vigentes y para generaciones futuras, una ciudad creciente que para las actividades administrativas y políticas reemplazara a la antigua capital.


Nuevas arquitecturas que respetan
el clima del contexto heredado
diagonal 78 y 61


Las posibilidades de fundación de una nueva ciudad eran ciertas debido al preciso momento económico que vivía el país. 1
Esta decisión, no obstante la realidad económica, sufrió serias críticas iniciales de tipo político como las publicadas por D. F. Sarmiento en los diarios de la época, que luego fue suavizando frente al hecho consumado. 2


Crecimiento ilimitado. Superposición
de lenguajes y formas.
entorno de Plaza Moreno

SECUENCIA HACIA LA FUNDAClON DE LA CIUDAD:
El 1° de Mayo de 1881 se produjo la asunción a la gobernación del Dr. Dardo Rocha. Debía decidirse el emplazamiento que tendría la ciudad futura condicionado a que tuviera capacidad para administrar la provincia, calidad de tierras para la construcción y el cultivo, acceso al sunúnistro de agua, facilidad para la comunicación con el exterior, posibilidad de realizar las obras indispensables para la higiene de un gran centro.
A tal efecto se designó una «Comisión Especial» que evaluó las posibilidades de emplazamiento: en un municipio colindante a la Capital Federal (Avellaneda); en una ciudad mediterránea en el centro de la provincia (Chivilcoy); en un área costera al norte de la Capital Federal (San Nicolas) o al sur de la misma (Lomas de la Ensenada).
Simultáneamente otras tres comisiones ya elaboraban los planos para una nueva ciudad, atendiendo a requerimientos climáticos, higiénicos, de belleza, de futuro crecimiento y de aprovisionamiento de aguas; proyectos y presupuestos para los edificios públicos que debían comenzar a funcionar; llamado a concurso para los principales edificios públicos: Casa de Gobierno, Palacio Legislativo, Palacio Municipal, Catedral, Palacio de Justicia.
El grado de idealidad llegó al punto de admitir que cuatro grupos de trabajo operaran simultáneamente para una ciudad cuyo emplazamiento aún no estaba decidido.
Finalmente la comisión se expidió sobre la ubicación preferencial de la nueva ciudad: sería en las Lomas de la Ensenada de fácil comunicación con la Capital Federal y el interior de la provincia y por su puerto natural ideal para competir con el puerto de Buenos Aires. 3
El 1° de Mayo de 1882 se promulgó la Ley de Fundación de La Plata. Debían definirse entonces los planos de la traza de la ciudad y de los edificios públicos, realizarse la demarcación de la ciudad y el proyecto del puerto. Debía concretarse también la reunión del personal apto para la edificación, acopio de materiales y la puesta en marcha de los medios de transporte interurbano.
El 19 de Noviembre de 1882 se celebró la fundación de la ciudad de La Plata. A partir de ese momento se inició la construcción de las obras públicas y privadas para el establecimiento del personal del Estado y operarios de las obras, infraestructura urbana y obras portuarias, tendido de comunicaciones interurbanas, transportes de la ciudad. Se estimuló la instalación de industrias y comercios, el asentamiento de población y establecimiento de actividades gastronómicas y hoteleras para el abastecimiento interno.
Para Abril de 1884 la mayor parte de las tareas debía estar concluida para recibir el traspaso de las autoridades provinciales a la nueva capital. Esto contó con un fuerte apoyo económico por parte del Estado que otorgó incluso bonos y préstamos oficiales a particulares a fin de que materializaran sus viviendas con la expectativa de conformar la ciudad según la imagen prevista. 4

NOTAS:

1- La Argentina a fines del siglo XIX había definido su posición como país exportador de materias primas en el sistema económico mundial. La Participación en este sistema le impuso a nuestro país el mejoramiento de su producción agrícola ganadera para satisfacer un mercado exigente. Además, la renta diferencial fue el factor motor del crecimiento ininterrumpido de los índices agropecuarios, y la conquista del desierto incorporó 20.000 leguas de tierra adentro al área productiva pampeana.
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2- «Ni a Tolosa ni a la Ensenada ocurrirá población por orden de la legislatura de Buenos Aires, simplemente porque en cuatro siglos de descubierto aquel puerto y diez años después de estar dotado de ferrocarril, no ha podido reunir siete mil habitantes, según el reciente censo». ¿Acaso no había en el ámbito provincial otras ciudades como Azul, Chivilcoy, Arrecifes, Mercedes o «San Nicolás, con puerto gratis y lejos, lejos de Buenos Aires, para que no la sofoque antes de nacer?». D.F.Sarmiento, Diario «El Nacional», Abril de 1882.
A dos días de la fundación de La Plata, a la cual no había asistido por rechazo, Sarmiento expresó un cambio de opinión: «Somos de los que ni bien ni mal le auguran al nuevo plantel.» D.F.Saríffiento en las páginas del Diario «El Nacional» en 1882, publicado en Revista Platense, recopilación Carlos A. Moneaut, 12 de Setiembre de 1982.
En 1886 decía Sarmiento: «¡Qué majestad la de los edificios públicos de La Plata! Este es su defecto y acaso la herencia que traemos de nuestros antepasados, como aspiración; pero lo que nos muestra los progresos que la educación pública ha hecho en tan corto tiempo, es que en todo se ha realizado cuanto se concibe de más acabado y reciente en la economía de las ciudades: luz eléctrica, calles anchas, bulevares, avenidas, diagonales, adoquinados, veredas de cuatro a diez varas; bosques que parecen seculares por los sombríos, dan solaz, sombra y recreo a las puertas de la ciudad encantada; como monumentos, palacios para el Museo antropológico que es ya uno de los mejores del mundo, enriquecido por doscientas muestras de las razas americanas. Siéntese el visitante de Buenos Aires en el mundo que ha soñado porque La Plata es el pensamiento argentino, tal como viene formándose e ilustrándose hace tiempo, sin que nadie se de cuenta de ello.» ... »Me despido de La Plata reconfortado, revivido, pues antes de ver lo que somos, y poder conjeturar lo que seremos cuando se acaben de derrochar las tierras públicas, ya que no podemos derrocarlas, dudaba de la fuerza vegetativa y de los progresos morales y sociales que hacernos, para salir del molde colonial que en La Plata ha sido dejado para inventar habitantes con moradas modernas.» Párrafos de un artículo escrito por D.F.Sarmiento en las páginas del Diario «El Nacional» en 1886, publicado en Revista Platense, recopilación Carlos A. Moncaut, 10 de Octubre de 1982.
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3- «Es necesario venir aquí para darse una idea de América del Sud, un país completamente llano, planicies hasta perderse la vista, y luego siempre llanuras, ningún árbol, ningún matorral, ninguna casa, nada más que hierbas donde pacen en libertad n-lillones de animales, de vez en cuando un charco de agua donde se agitan las ranas y patos salvajes.» «En cuanto a la ciudad de La Plata, es de una belleza poco común, una de las más bellas. Está unida a Ensenada por tranvías y con Tolosa, donde se encuentran los talleres centrales del Ferrocarril, y donde trabajan muchos belgas». De la carta de un belga a un compatriota «Revue Sud-Americaine», N'200, París, 1889, publicada en Diario «La Gaceta», recopilación C.A.M, 17 de Enero de 1982.
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4- Debían ser construidas con material según orden municipal.
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